Si cada vez que subes o bajas la persiana escuchas un chirrido, un golpe seco o un ruido metálico que antes no estaba ahí, es normal que te preocupe. Y haces bien. Una persiana que hace ruido no suele ser un problema puntual, sino una señal de que algo empieza a fallar. Al principio puede parecer poca cosa, pero con el tiempo ese ruido suele ir a más y acabar provocando atascos, roturas o una avería mayor. En este artículo te explicamos, de forma clara y con experiencia real: por qué una persiana empieza a hacer ruido qué tipo de ruido es más importante qué puedes hacer para solucionarlo qué errores evitar y cuándo conviene dejar de insistir y llamar a un profesional Si tu persiana no suena como antes, sigue leyendo 👇
Qué tipo de ruido hace tu persiana
Antes de pensar en soluciones, conviene identificar cómo suena la persiana. El tipo de ruido da muchas pistas sobre el problema real.
Ruido metálico al subir o bajar
Es uno de los más habituales. Suele sonar como un roce fuerte o un traqueteo metálico, especialmente en persianas de aluminio. Normalmente indica desgaste en el eje, en los soportes o en las guías, y es muy común en persianas con años de uso o que nunca se han revisado.
Chirrido continuo durante todo el recorrido
Este sonido agudo y molesto suele aparecer cuando falta lubricación o hay suciedad acumulada. Al principio solo resulta incómodo, pero si no se corrige, el rozamiento constante acaba dañando piezas internas.
Golpes secos dentro del cajón
Cuando la persiana da pequeños golpes al subir o bajar, suele deberse a un mal enrollado. Puede haber lamas desalineadas o un eje que ya no reparte bien el peso, lo que provoca movimientos bruscos.
Ruido solo al subir o solo al bajar
Este detalle es importante y arreglar una persiana que no sube ni baja es crucial. Si la persiana solo hace ruido en un sentido, suele indicar desequilibrio o descompensación. Ignorarlo suele acabar en atasco o rotura de cinta.
Por qué una persiana empieza a hacer ruido

Las persianas no hacen ruido porque sí. Siempre hay una causa relacionada con el estado de las partes de una persiana enrollable, aunque no siempre sea visible desde fuera.
Falta de lubricación en guías o eje
Con el paso del tiempo, la lubricación desaparece. Las piezas empiezan a rozar más de la cuenta y aparece el ruido. Es uno de los motivos más comunes, especialmente en persianas que llevan años sin mantenimiento.
Desgaste del eje
El eje es una pieza clave. Cuando empieza a desgastarse o a perder alineación, la persiana deja de enrollar de forma uniforme y el mecanismo trabaja forzado.
Lamas desalineadas o dañadas
Una sola lama doblada o mal colocada puede provocar que toda la persiana funcione mal. Al principio solo suena, pero con el tiempo se atasca.
Suciedad acumulada en las guías
Polvo, arena o pequeños restos provocan fricción constante. Es muy habitual en viviendas que dan a patios interiores, terrazas o zonas con tráfico.
Persiana antigua o mal instalada
Muchas persianas llevan años funcionando sin revisiones. Y una instalación mal ajustada, aunque al principio no dé problemas, suele acabar provocando ruidos y averías.
Cuándo el ruido indica un problema serio
No todos los ruidos tienen la misma gravedad. Hay señales que conviene tomarse en serio.
Cuando el ruido va aumentando con el tiempo
Si cada semana suena más, algo se está deteriorando. Seguir usando la persiana en ese estado solo acelera la avería.
Cuando el ruido va acompañado de tirones o atascos
Si además de ruido la persiana se frena, baja a trompicones o cuesta moverla, el problema ya no es solo acústico y puede estar relacionado con una persiana descompensada.
Cuando el ruido aparece de repente
Un ruido nuevo, sin previo aviso, suele indicar que alguna pieza se ha movido, se ha soltado o ha empezado a fallar.
Qué NO hacer cuando una persiana hace ruido

Aquí es donde mucha gente empeora la situación sin querer.
No forzar la persiana
Tirar con más fuerza no arregla nada. Al contrario: puede romper la cinta, dañar el eje o dejar la persiana completamente bloqueada.
No usar cualquier producto para lubricar
Aceites inadecuados atraen polvo y suciedad. Lubricar “por probar” suele provocar más problemas a medio plazo.
No desmontar el cajón sin experiencia
Abrir el cajón sin saber lo que se hace puede descompensar la persiana o causar una avería mayor de la que había.
Soluciones según el tipo de persiana
Cada persiana tiene sus particularidades y no todas se solucionan igual.
Persianas de PVC
Son más sensibles a deformaciones con el tiempo. El ruido suele aparecer por desgaste o por problemas en las guías.
Persianas de aluminio
El ruido metálico es más común. Una revisión del eje y un buen ajuste suelen ser clave.
Persianas antiguas
En persianas con muchos años conviene valorar el estado general. A veces una pequeña reparación no compensa si varias piezas están desgastadas.
Persianas motorizadas
Si una persiana motorizada hace ruido, nunca conviene forzarla. El ruido puede indicar un problema que afecte al motor.
Cómo evitar que la persiana vuelva a hacer ruido

La prevención es la mejor solución.
Uso correcto en el día a día
Subir y bajar la persiana de forma uniforme, sin tirones, alarga mucho su vida útil.
Revisión periódica
Una revisión a tiempo evita ruidos, atascos y reparaciones más caras.
Una buena instalación marca la diferencia
Una buena instalación de persianas se nota… y es la que hace que con el tiempo surjan menos problemas.
Cuándo conviene llamar a un profesional
Si el ruido persiste, va a más o se acompaña de atascos, lo más sensato es parar y revisar. Insistir suele salir más caro que una intervención a tiempo. Una revisión profesional permite detectar el origen real del problema y solucionarlo sin parches.
Preguntas frecuentes sobre persianas que hacen ruido

¿Es normal que una persiana haga ruido al subir o bajar?
No, no es lo habitual. Una persiana puede hacer un ligero sonido al moverse, sobre todo si es antigua, pero ruidos continuos, chirridos, golpes o sonidos metálicos no son normales. Cuando aparecen, suelen indicar desgaste, falta de lubricación, suciedad en las guías o algún problema en el eje. Ignorar estos ruidos suele provocar que el problema vaya a más con el tiempo.
¿Una persiana nueva puede hacer ruido?
Sí, puede ocurrir, aunque no debería. En persianas nuevas, el ruido suele estar relacionado con una instalación mal ajustada, guías mal alineadas o un eje que no ha quedado correctamente colocado. En estos casos, cuanto antes se revise, más fácil es solucionarlo sin que el problema se agrave.
¿Qué tipo de ruido indica una avería grave en la persiana?
Los ruidos que más deben preocuparte son: golpes secos dentro del cajón chirridos fuertes que aparecen de repente ruidos metálicos acompañados de tirones o atascos Este tipo de sonidos suelen indicar desgaste importante o descompensación, y seguir usando la persiana en ese estado puede provocar roturas de cinta, eje o lamas.
¿Puedo seguir usando la persiana si hace ruido?
Depende del tipo de ruido y de su intensidad. Si el sonido es leve y ocasional, puede que el problema sea pequeño. Pero si el ruido va en aumento, aparece cada vez que la usas o se acompaña de tirones, lo más recomendable es dejar de forzarla y revisarla. Seguir usándola en ese estado suele acabar en una avería más costosa.
¿Lubricar la persiana elimina el ruido definitivamente?
No siempre. La lubricación puede reducir el ruido si el problema es leve y está relacionado con fricción o sequedad, pero no soluciona problemas de desgaste, desalineación o eje en mal estado. De hecho, usar lubricantes inadecuados puede empeorar la situación a medio plazo al atraer polvo y suciedad.
¿Cada cuánto tiempo conviene revisar una persiana para evitar ruidos?
Como norma general, conviene hacer una revisión periódica de la persiana cada cierto tiempo, especialmente en persianas antiguas o de uso diario. Detectar a tiempo pequeños desajustes evita ruidos, atascos y reparaciones mayores. Muchas veces una revisión sencilla es suficiente para alargar varios años la vida de la persiana. Y si aun así llegara a aparecer algún problema más serio, siempre es buena idea contar con un servicio profesional de reparación de persianas para solucionarlo bien desde el principio.
Conclusión: si una persiana hace ruido, algo no va bien
Las persianas no hablan, pero avisan. El ruido es una señal clara de que algo no funciona como debería. Escuchar ese aviso a tiempo es la diferencia entre una solución sencilla… o una avería mayor. Si tu persiana hace ruido al subir o bajar, no lo ignores. Actuar a tiempo suele ser la mejor decisión. Contáctanos para recibir asesoramiento experto.








